Ante la pandemia del Covid-19, el gobernador de Nueva York Andrew Cuomo presentó una política con el nombre de “Nueva York en Pausa”. En ella, se decretó que a partir del próximo domingo los empleados de servicios no esenciales deben de dejar de asistir a sus oficinas y deben trabajar desde casa. Esta medida se tomo a fin de reducir el número de contagios por el coronavirus.
El gobernador advirtió que se establecerán penalizaciones económicas y cierres obligados para las empresas que incumplan con la política de Nueva York en Pausa, pues esta no son recomendaciones de gobierno si no más bien imposiciones.
Hasta este viernes en Nueva York hay 7, 102 casos positivos de Covid-19, 2,950 y 32 personas fallecidas. Por ello, el gobierno de Estados Unidos reitera constantemente a los ciudadanos seguir los protocolos sanitarios.
Entre las medidas de prevención que ese país ha implementado destacan: que las personas permanezcan en sus domicilios la mayor parte del tiempo, evitar reuniones sociales y lugares concurridos.
Para tranquilidad de los neoyorquinos, Andrew Cuomo recordó que se trabaja en multiplicar el número de plazas dentro de los hospitales y se estudia adaptar grandes edificios para fines médicos. Pero dijo también que la mayor complicación sería contar con el número de respiradores necesarios en los peores momentos de la pandemia, por lo que pidió que cualquiera que no esté en uso se ponga a disposición.